Feministas árabes-palestinas y su manifestación de odio en la embajada de Israel en Chile

En idioma árabe, jóvenes chileno-palestinas replican intervención feminista de LasTesis

En una protesta feminista a gran escala en algunas capitales occidentales (Santiago de Chile, Bogotá, Ciudad de México, Nueva York, París, etc.) donde cantaban una estúpida canción culpando a los hombres de violaciones, y básicamente las continuas acusaciones de un “patriarcado “, en Chile había un punto de inflexión.

Cerca de la embajada de Israel, un grupo de feministas chilenas de ascendencia árabe-palestina entonó la canción de odio acusando al estado judío de algo así como un apartheid y patriarcado sionistas.

Estoy sorprendido por eso.

Mientras tanto, Turquía está reprimiendo la marcha de la canción de odio “un violador en su camino”, e Irán ha reprimido muchas manifestaciones de los derechos de las mujeres contra el régimen del ayatolá, además de la continua opresión de las mujeres bajo el gobierno de la Autoridad Palestina, a las feministas occidentales parece no importarles al respecto

Deberían protestar contra las embajadas iraníes, turcas y palestinas si se preocupan por los derechos de las mujeres, pero no. Sería “islamofóbico”.

Israel es el mejor país para las mujeres en el Medio Oriente, en términos de derechos e integración social. Además, las feministas no protestaron frente a la sede de la ONU en Nueva York o Ginebra cuando ONU Mujeres le dio a Yemen el liderazgo de su división de equidad de género (cuando según sus PROPIOS datos, Yemen es el peor país para las mujeres en todo el mundo)

Además, las feministas o no se dan cuenta o peor, se dieron el crédito de los verdaderos logros de los derechos de las mujeres en países donde las golosinas misóginas son endémicas. Recientemente, Sudán, como parte del desmantelamiento del régimen de Omar al-Bashir, ha eliminado la prohibición de que las mujeres usen pantalones, vayan a la universidad, hablen con hombres al azar y se quiten el velo, entre otros.

En un mundo ideal, las feministas occidentales dominantes apoyarían a esas mujeres valientes oprimidas en otras culturas, pero prefieren culpar a Israel y apoyar un régimen que aliente el terrorismo suicida con motivaciones genocidas y sus respectivos hombres que explotan por sus 72 vírgenes.

Su odio contra los hombres (y el estado judío) es mayor que su amor por los derechos de las mujeres.

Me parece vergonzoso -Por Oriana Fallaci

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Oriana Fallaci (1929-2006)

Excelente artículo de la brillante periodista italiana Oriana Fallaci, en 2002, durante la Segunda Intifada como respuesta al apoyo de la izquierda revolucionaria a los islamistas palestinos:

“Me parece vergonzoso que en Italia se haga una manifestación en la que unos individuos, vestidos de kamikazes, corean injurias infames contra Israel, levantan fotos de líderes israelíes en cuyas frenteshan  dibujado la  esvástica, incitan al pueblo a odiar a los judíos. Y que con tal de ver a los judíos en los campos de exterminio, en las cámaras de gas, en los hornos crematorios de Dachau y de Mathausen y de Buchenwald y de Bergen-Belsen, etcétera, venderían a su propia madre a un harem.

Me parece vergonzoso que la Iglesia Católica permita que un obispo que vive en el Vaticano, un hombre piadoso que fue encontrado  en Jerusalén  con  armas y explosivos escondidos en el compartimiento  secreto de su sagrado Mercedes Benz, participe en esa manifestación y se ponga delante de un micrófono para dar las gracias, en nombre de Dios, a los kamikazes que masacran judíos en las pizzerías y en los supermercados.  Llamándolos “mártires que van a la muerte como quien va a una fiesta”.

Me parece vergonzoso que en Francia, la Francia de la Libertad- Igualdad- Fraternidad, quemen sinagogas, aterrorizan a los judíos,  profanen sus cementerios. Encuentro vergonzoso que en Holanda y en Alemania y en Dinamarca, etcétera,  los jóvenes hagan alarde del kaffiah igual que la avant gard de Mussolini lo hacía con la porra y su insignia fascista. Encuentro vergonzoso que, en casi todas las universidades europeas, los estudiantes palestinos patrocinen  y alimenten el antisemitismo. Que en Suecia pidieran que el  Premio Nobel de la Paz otorgado a Shimon Peres en 1994 le sea retirado y conferido a la  paloma de la paz con el ramo de olivo en el pico, es decir a Arafat.  Me parece vergonzoso que distinguidos miembros del Comité, un Comité que (al parecer ) premia el color político en lugar del mérito, hayan tomado en consideración la demanda y piensen llevarla a cabo. Al infierno el Premio Nobel y honor a quien no lo recibe.

Me parece vergonzoso (estamos otra vez en Italia) que los canales de televisión del estado  contribuyan al  resurgimiento del antisemitismo, llorando sólo a los muertos palestinos, silenciando los muertos israelíes, hablando de una forma veloz y muy a menudo con un tono distraído de ellos. Encuentro vergonzoso que en los debates acojan con mucho respeto a canallas con turbante o con el kaffiah  que ayer festejaban la matanza de Nueva York  y que hoy festejan las de Jerusalén, Haifa,  Netanya, Tel Aviv.
Me parece vergonzoso que la prensa haga lo mismo, que estén indignados porque en Belén los tanques israelíes rodeen la iglesia de la Natividad y que no estén indignados porque en la misma iglesia 200  terroristas palestinos bien armados con proyectiles y explosivos (y entre ellos varios jefes de Hamas y Al-Aqsa) sean indeseados huéspedes de los curas (que luego aceptan de los militares de los tanques botellas de agua mineral y  tarros de miel). Me parece vergonzoso que al dar el  número de muertos judíos desde el  inicio de la Segunda Intifada, (412), un conocido diario consideró apropiado poner en letras mayúsculas que habían muerto más personas  en accidentes de tránsito (600 por año).

Me parece vergonzoso que el “Osservatore Romano”,  el diario  del Papa, un Papa que hace poco  dejó en el Muro de los Lamentos una carta de perdón a los judíos, acuse de extermino a un pueblo que fue exterminado por millones por cristianos. Por europeos. Me parece vergonzoso que este diario le niegue a los sobrevivientes de ese pueblo, sobrevivientes  que todavía  tienen tatuados los números en sus brazos, el derecho de reaccionar, de defenderse, de no ser nuevamente exterminados. Me parece vergonzoso que en nombre de Jesucristo (un judío sin el cual todos ellos estarían seguramente desempleados) los curas de nuestras parroquias o centros sociales, o lo que sean, estén de amores  con los asesinos de aquellos que, en Jerusalén, no puede ir a comer pizza o a comprar huevos sin ser víctimas de una explosión. Me parece vergonzoso  que estén del lado de los mismos que inauguraron el terrorismo matándonos en los aviones, en los aeropuertos, en las Olimpiadas y que hoy se divierten matando periodistas occidentales fusilándolos,  secuestrándolos, cortándoles la garganta,  decapitándolos. (Hay alguien en Italia que, después de la publicación de “La Rabia y el Orgullo”,  quiere hacer lo mismo conmigo. Citando los versos del Corán anima a sus “hermanos”  en  las mezquitas y  en la Comunidad Islámica,  a castigarme en nombre de Alá. A matarme. O mejor, a morir conmigo. Y como es un tipo que  conoce muy bien el inglés, en inglés  le contesto:”Fuck you”).
Me parece vergonzoso que casi toda la izquierda, esa izquierda que hace veinte años permitió que una de sus manifestaciones pusiera un ataúd (cual advertencia mafiosa) delante de la sinagoga de Roma, se olvida de la  contribución hecha por  los judíos en la lucha antifascista.   La contribución de Carlo y Nello Rosselli, por ejemplo; de Leone Ginzburg,  de Umberto Terracini,  de Leo Valiani,  de Emilio Sereni; de  mujeres como mi amiga Anna María Enriques Agnoletti, que fue  fusilada en Florencia el 12 de junio de 1944.  Se olvide de la contribución de 75  de las 335 personas asesinadas en la Fosas Ardeatinas; de  la cantidad infinita de muertos bajo  tortura, en combate o delante de los pelotones de fusilamiento.  (Mis compañeros, mis maestros de infancia y de mi  primera juventud).

Me parece vergonzoso que también por culpa de la izquierda, o mejor dicho sobretodo por culpa de la izquierda (piensen  en la izquierda que inaugura sus congresos aplaudiendo al representante de la OLP, líder en Italia  de los palestinos que quieren la destrucción de Israel) los judíos en  las ciudades italianas tengan, otra vez, miedo. Y en las ciudades francesas y holandesas y danesas y alemanas, etc., es lo mismo. Me parece vergonzoso que los judíos tiemblen de miedo cuando pasan los canallas vestidos de  kamikaze, igual que temblaban en Berlín  la Noche de los Cristales Rotos, es  decir, la noche en la que Hitler declaró  “temporada abierta” para la caza del judío.
Me parece vergonzoso que, obedeciendo a la estúpida, ruin, deshonesta y para ellos ventajosa moda de lo Políticamente Correcto, los oportunistas de siempre, mejor dicho los parásitos de siempre, exploten la palabra “paz”.  Que en el nombre de la palabra “paz”, ahora más pervertida  que las palabras “amor” y “humanidad”, absuelvan a un sola parte del  odio y la bestialidad.  Que en nombre del pacifismo (léase conformismo) permitan a los grillos cantores  y a los bufones que antes lamían los pies de Pol Pot,  incitar a la gente ingenua, confundida o intimidada. Que la engañen, la corrompan, la lleven medio siglo atrás, a los tiempos de la estrella amarilla en el abrigo. Estos charlatanes que se preocupan por los  palestinos lo mismo que yo me preocupo por los charlatanes. Es decir, nada.

Me parece vergonzoso que tantos italianos y tantos europeos hayan elegido como su abanderado al señor (por decirlo cortésmente)  Arafat. Este don nadie  que gracias al dinero de la Familia Real Saudita  juega a ser Mussolini a perpetuidad  y que, en su megalomanía, cree que pasará a la historia como el George Washington de Palestina. Este inculto que cuando lo entrevisté ni siquiera fue capaz de armar una frase completa, de sostener una conversación articulada.  Al transcribir la entrevista para su publicación tuve que hacer un esfuerzo tan grande que llegué a la conclusión de que, comparado con él, hasta Gadafi sonaba como  Leonardo da Vinci. Este falso guerrero que anda  siempre en uniforme como Pinochet, que nunca se pone un traje civil,  y que en toda su vida nunca participó  en una batalla. La guerra  la manda a hacer, siempre la ha mandado a hacer, a los demás. A  los pobres idiotas que creen en él. Este pomposo incompetente  que, actuando  como si fuera  un jefe de estado, ha hecho naufragar los acuerdos de Camp David, la mediación de Clinton: “No-no-Jerusalén-la-quiero-toda-para-mí.”  Este eterno mentiroso que sólo tiene un destello  de sinceridad  cuando (en privado) niega siempre el derecho de  Israel a existir, y que, como digo en mi libro, se contradice cada cinco segundos. Siempre está engañando, miente incluso cuando le preguntas qué hora es, así que nunca puedes confiar en él.  ¡Nunca! Con él acabas sistemáticamente traicionado. Este eterno terrorista que sólo sabe ser un  terrorista (eso sí, sin  arriesgar su pellejo) y que cuando tenía cerca de  setenta años, es decir cuando lo entrevisté, todavía entrenaba a los  terroristas de la Baader-Meinhof. Con ellos, niños de diez años de edad. Pobres niños. (Ahora los entrena para  convertirlos en atacantes suicidas.  Cien niños-kamikazes están entrenándose para morir: ¡cien!) Este canalla que mantiene a su  esposa en Paris, atendida  y reverenciada como una reina, y mantiene su pueblo en la mierda. Lo saca de la mierda sólo para mandarlo a morir, para  matar o para  morir.  Como las chicas de 18  años que,  para tener igualdad con los hombres,  tienen que amarrarse explosivos y desintegrarse con sus victimas. Este presunto revolucionario que, a su propio pueblo, nunca le ha dado una pizca de democracia. No hablo de la verdadera democracia que disfrutan los israelíes. Quiero decir ni una diminuta pizca de democracia. Y sin embargo muchos italianos lo aman, sí. Exactamente como amaban a Mussolini. Y muchos otros europeos también.

Me parece vergonzoso. ¡Sí!  Y  veo en todo esto el surgimiento de un nuevo fascismo, un nuevo nazismo. Un fascismo, un nazismo, más siniestro y despreciable porque está dirigido y alimentado por aquellos que, hipócritamente,  posan como  bienhechores, progresistas,  comunistas,  pacifistas, católicos, mejor dicho  cristianos, y que tienen el coraje de etiquetar como belicista a cualquiera que, como yo,  grita la verdad. Que como yo siempre gritaron contra la guerra. Tanto como ellos jamás podrían hacerlo. Veo  la aparición de un nuevo demonio. Sí. Y digo lo siguiente. 


Nunca he sido tierna con la  trágica y shakesperiana figura de  Sharon. “Se que ha venido a agregar un nuevo cuero cabelludo a su collar”,  murmuró  casi con tristeza cuando fui a entrevistarle en 1982.  Frecuentemente tuve desacuerdos con los israelíes, horribles, y en el pasado he  defendido mucho  a los palestinos. Tal vez  más de lo que se merecían.


Pero estoy con Israel, estoy con los judíos. Lo estoy como lo estuve cuando era joven, durante el tiempo que luché con ellos, cuando  Anna María murió fusilada  Defiendo su derecho a existir, a defenderse,  a que no sean  exterminados por segunda vez. Y disgustada por el antisemitismo de tantos italianos, de tantos europeos, me averguenzo de esta vergüenza que deshonra a mi país y a Europa. En el mejor de los casos, Europa no es una Comunidad de Estados, sino un pozo de Poncios Pilatos.


Y aunque todos  los habitantes de este planeta pensaran de otra manera, yo seguiré pensando así.”

© Oriana Fallaci

Occidentales autodespreciados y justicia poética

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El número de activistas de extrema izquierda en los países occidentales que apoyan a los islamikazes palestinos (como ha dicho el académico e historiador israelí Raphael Israeli) es simplemente una locura.

Varias organizaciones, blogs y movimientos como BDS, Intifada electrónica, Palestina libre, Estudiantes por la justicia en Palestina, y desafortunadamente, incluidos algunos judíos de círculos izquierdistas como la ONG británica Jewish Voice for Peace (una organización “judía” autolesiva que apoya antisemita Jeremy Corbyn).

Mark Humphrys, un blogger de derecha irlandés, ha escrito una buena respuesta a la pregunta “¿por qué muchos apoyan a los llamados palestinos?” En resumen, son la lucha revolucionaria tercermundista, pobre, de color, desfavorecida y revolucionaria contra los occidentales, judíos, blancos, privilegiados, burgueses de Israel.

Hay varios casos de occidentales que generalmente eligen dos opciones:

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David Hicks, yihadista de origen australiano convertido al islam. Fue detenido en un campo de entrenamiento en Afganistán en 2001.

Conversión al Islam y unirse a la causa terrorista (como Muriel Degauque, Christian Ganczarski, Jake Bilardi o David Hicks)

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Rachel Corrie, activista izquierdista de origen estadounidense fallecida en un operativo antiterrorista en Gaza.

Activismo de extrema izquierda (como Rachel Corrie, Kayla Mueller, Kate Edwards, Bianca Zammit y Vittorio Arrigotti)

Esto solo cita algunos ejemplos cuando hay más estadounidenses, canadienses, británicos, alemanes, españoles, italianos, franceses, escandinavos, belgas, holandeses, israelíes, australianos, etc. que eligen una de estas opciones.

En el primer caso, esos individuos se sienten abrumados por el secularismo y el vacío espiritual de su lugar. Desean buscar respuestas sobre el más allá y otras preocupaciones espirituales humanas. El cristianismo ya no parece atraerlos, por lo que se convierten al islam. En muchos casos, al principio se limitan a rezar en sus mezquitas, pero luego se vuelven más estrictos en su observancia religiosa, hasta que deciden hacer la yihad contra los no creyentes. Muchos de ellos viajan a Oriente Medio para luchar contra las tropas occidentales incluso con ataques suicidas. Algunos comienzan en círculos de izquierda hasta que deciden convertirse al Islam y unirse a la yihad, como el difunto experto sueco “anti-islamofobia” Michael Skramo.

El segundo caso, parece ser una vocación revolucionaria de “apoyar a las personas oprimidas del tercer mundo”. Los izquierdistas a menudo culpan al capitalismo occidental por el sufrimiento de ciertos grupos y países en África, Asia y Medio Oriente. Entonces, terminan en actividades en ONG como BDS o SJP que reclaman la “libertad, democracia y derechos humanos”, conceptos que realmente no les importan y que los terroristas islámicos y los dictadores musulmanes no creen, y de hecho, no creen No comparta con nosotros. ¿Boicotear a Turquía por el asesinato de kurdos y asirios? ¿A China por amenazar a Hong Kong? ¿Siria por gasear a su propio pueblo? ¿A Cuba por limitar la libertad de expresión? ¿Arabia Saudita y Líbano por DISCRIMINAR palestinos? (alerta de spoiler: no)

Al exponer sus diferencias, finalmente, tienen muchas cosas en común: odio contra los judíos, la civilización occidental, Israel y el proyecto sionista, el capitalismo, la democracia liberal y una buena política exterior para garantizar la hegemonía occidental en todo el mundo, y aman a los “palestinos”, Los islamistas, algunos incluso aman a Hamas, Hezbolá, Irán, Al Qaeda, la Hermandad Musulmana, etc. Otra cosa en común es su destino final común (y probable).

Terminarían en ataques suicidas en el peor de los casos, o asesinados por islamistas violentos (ese fue el caso de Arrigoni y Mueller) o asesinados en medio de operaciones antiterroristas de las FDI (ese fue el caso de la hasta hoy controvertida muerte de Corrie) Pero ahora viene la polémica. Toman (y tomaron) tal decisión de unirse a una causa que podría matarlos. Muchas de estas muertes podrían (y pueden) evitarse. Antes de empacar sus cosas y hacer el viaje de la muerte, deben reflexionar sobre sus principios y pensar “¿vale la pena?”

La prensa, por cierto, debe dejar de idolatrar a esas personas como “luchadores por la libertad” y “trabajadores de ayuda humanitaria”, especialmente si no trabajaban para causas humanitarias verdaderas como ayudar a los cristianos coptos en Egipto, o alimentar a refugiados hambrientos “palestinos” en Siria, o perseguidos cristianos asirios y yazidíes (por lo primero Mueller podría merecer un poco de crédito). Aquellos occidentales que se odian a sí mismos deben dejar atrás su odio a sí mismos y apoyar al hombre civilizado en lugar de causas bárbaras y violentas.

Inquietantes cuestiones sobre la causa palestina

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Los partidarios de la yihad genocida… perdón, de la causa humanitaria palestina, deberían examinar las razones por las que ellas encuentran atractiva la causa a sus intereses.

Para empezar, deben plantearse inquietudes que se pueden hacer con una saludable dosis de pensamiento crítico:

El aborto de estado que hoy es Palestina, se declaró independiente de forma unilateral por la OLP en Argelia en 1988 (es decir, sin siquiera declararse en el territorio que demandan sin ejercer control alguno ahí). Reclaman el territorio de Judea, Samaria y Gaza, que en realidad estuvieron bajo soberanía de Jordania y Egipto entre 1949 y 1967, y jamás reclamaron soberanía ni siquiera de forma violenta contra esos países (Jordania renunció a reclamar Judea y Samaria, e Israel retiró a los judíos de Gaza con ayuda del ejército en 2005, legalmente serían zonas en disputa, y no territorios ocupados).

Si la causa palestina fuera legítima, y los palestinos realmente quisieran un estado prospero, hubieran aceptado las ofertas anteriores que rechazaron recalcitrantemente, los activistas occidentales pro-palestinos estarían preocupados por los palestinos discriminados o maltratados en Egipto, Siria, Jordania o Líbano; además, ¿no les llama la atención que Palestina sea un territorio con dos distintas facciones, una islámica-yihadista en Gaza gobernada por Hamás y otra panarabista-socialista en Ramala?

Detalles demasiado importantes para pasar por alto.

Sudáfrica: donde sólo los blancos podían votar hasta hace 25 años y un activista pro-palestino puede gritar “racismo” “apartheid” contra una mujer negra israelí

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Actualmente hay una crisis diplomática entre Israel y Sudáfrica. Aunque realmente no es una gran novedad, y hay razones históricas de peso.

Parecerá extraño, pero durante la época del régimen del apartheid, Sudáfrica mantuvo relaciones relativamente buenas con el Estado de Israel, especialmente como aliados estratégicos debido a que atravesaban una situación similar en sus respectivas regiones. Sudáfrica estaba cada vez más aislada por las sanciones internacionales, e Israel se encontraba solo en una zona con vecinos hostiles que abiertamente declararon que iban a destruirlo. Debido a esto, tuvieron cierta cercanía para apoyarse.

Para ser preciso, en 1947, Sudáfrica fue uno de los únicos cuatro países de la Mancomunidad en votar a favor del plan de partición de la ONU que daría como resultado un estado judío en Medio Oriente. Además, el 28 de mayo de 1948, poco después de que Israel declarara su independencia, Jan Smuts, un sionista de línea dura, reconoció de facto al Estado de Israel, convirtiéndose en el séptimo país en hacerlo.

Los acuerdos económicos y estratégicos aumentaron en 1973, cuando muchos países africanos rompieron relaciones con Israel por la guerra de Yom Kippur. El Partido Nacional, no había adoptado una política antijudía a pesar de tener algunos miembros antisemitas. La cooperación se justificaba por tener enemigos armados comunes (la OLP en el caso israelí y el CNA en el sudafricano). 

Sin embargo, su actitud era igual de ambivalente al régimen como el resto de las democracias liberales en aquel tiempo. En 1987 se unió a los países occidentales para sancionar a Sudáfrica, hasta que en 1994, el último presidente blanco abolió las leyes discriminatorias y permitió que los negros votasen.

Desde aquel entonces, el país ha sido dirigido por el Congreso Nacional Africano, que ha cambiado radicalmente la política exterior sudafricana. El país se alejó cada vez más de Occidente, fue adoptando con cada vez más entusiasmo la causa palestina, que en 2001 la ONU celebró la Conferencia Internacional contra el Racismo en Durban (donde el Estado judío fue blanco de acusaciones de supremacía étnica, genocidio, y etnocracia, así como una resolución formal que condenó el sionismo como tal, abandonada años después por presión americana).

Hoy es una de las principales sedes del movimiento BDS a nivel internacional, especialmente alimentado por personajes que vivieron el apartheid como el obispo anglicano Desmond Tutu.

Llama la atención que en el video, un activista pro-palestino sudafricano, grite “apoyo a Hamás” “apoyo la resistencia islámica contra la opresión israelí” o “racismo” “apartheid” en frente de una mujer negra que es ciudadana israelí.

A nadie se le ha negado en Israel la ciudadanía por ser de determinada raza, ni mucho menos existe discriminación institucional contra no judíos, y nunca la ha habido desde su independencia en 1948. En Sudáfrica, en cambio, solo la minoría blanca gozaba de muchos derechos y privilegios políticos. Es incluso irónico que uno de los fundadores del BDS, Omar Baghoutti, haya estudiado en la Universidad de Tel Aviv, una de las mejores de Medio Oriente.

La intensidad de la situación, marca un posible panorama oscuro para la comunidad judía sudafricana.

Mein Koran: cuando un filo-nazi altrighter y una musulmana entran a un bar

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En los últimos meses, Ilhan Omar, la representante demócrata musulmana fue duramente criticada por sus declaraciones donde sugería que un lobby pro-israelí pagaba a los miembros del congreso para tener opiniones sionistas (como si su controversia por posible fraude de inmigración y su apoyo al movimiento BDS no fueran suficiente mala publicidad).No se esperó demasiado tiempo para que hubiera interesantes personajes que la defendieran (entre ellos la feminista islámica Linda Sarsour, el líder de Nación del Islam, Luis Farrakhan, la co-lider con Sarsour de la “Marcha de Mujeres” Tamika Mallory, y el exlíder del Ku Klux Klan, David Duke).El caso de David Duke es especialmente llamativo. Uno esperaría, que él, como neonazi, adopte un discurso anti-musulmán y anti-judío por igual, y que no defienda a una inmigrante somalí como Omar. Esto no siempre es real, en especial si se comparte agenda ideológica.David Duke es famoso por ser uno de los ex líderes y “hechiceros” del Ku Klux Klan, un grupo ultra-nacionalista racista de Estados Unidos. Aunque existen grupos y personalidades de tendencia neofascista o neonazi que han criticado el islam o a los musulmanes (como Richard Spencer), la mayoría lo suele hacer por el hecho de que los seguidores de la “religión de paz” no suelen ser blancos de ascendencia europea, y por lo tanto, tienden a racializarlos. La asociación entre musulmanes y nazis, sin embargo, no debería dejarnos tan perplejos como pensamos. La alt right (un intento extraño de nazificar a los movimientos de derecha) ha tomado discursos anti-inmigrantes por que como parte de su corriente principal está el supremacismo blanco (la creencia racista y determinista de que debido a que la raza blanca es superior, las personas están condicionadas a actuar según sus genes). No obstante, sus coqueteos con musulmanes no deben pasarse por alto en especial por las similitudes ideológicas y estratégicas que presentan:

1. En 1928, en Egipto se fundó la sociedad de los Hermanos Musulmanes, organización islamista de donde surgió Hamás, Al Qaeda, la Yihad Islámica, ISIS, etc. La ideología de esta organización se basó en educadores y filósofos musulmanes bastante influenciados por Hitler. Su propio fundador, Hassan Al-Bannah, estaba tan obsesionado con los nazis que su periódico antisemita Der Sturmer, un tabloide publicado por el infame anti-judío Julius Streicher, adaptado para acomodarse al mundo árabe, con sus despreciables caricaturas antisemitas.

2.  En 1938, en El Cairo, los tratados antisemitas que incluían extractos de “mi lucha” de Adolf Hitler, se difundieron en una conferencia de parlamentarios islámicos “por la defensa de Palestina”

3. El genocidio turco contra los armenios, griegos y asirios tuvo complicidad alemana, y sirvió a Hitler como inspiración para el Holocausto. En un discurso antes de invadir Polonia en 1939, hizo referencia a que el mundo había guardado silencio sobre el crimen otomano contra su minoría étnica.

4.  El muftí de Jerusalén, Amin Al Husseini fue el líder de las relaciones entre la Alemania nazi y los árabes musulmanes dominados por Francia y Reino Unido, buscaba como agenda, acabar con los judíos del Medio Oriente, llegando a liderar pogromos.

5.  Los musulmanes que combatieron al lado de Hitler, solían ser voluntarios, como los paracaidistas de la 23ra división de las SS, o la 13ma división de montaña Handschar en Bosnia y Croacia, que combatió brutalmente contra la resistencia yugoslava.

6.  Hitler odiaba a los líderes europeos de antaño que habían luchado contra conquistas islámicas en Europa, como Carlos Martel, Fernando e Isabel, Vlad Tepes o Jan Sobieski.

7.  El Corán y los hadices tienen una gran cantidad de contenido antisemita (2:120; 4:47; 4:156; 5:41; 2:61; 5:51; 5:82; 9:30; 3:110) (Sahih Bukhari 1:8:427, Sahih Bukhari 5:58:227; Sahih Bukhari 1:12:749; Sahih Muslim 26:5389)8.  En 2007, un blog neonazi hablaba de una “jihad” aria contra las democracias liberales occidentales.

9.  Irán y otros países musulmanes persisten en negar el Holocausto.

10. En 2004, en Estados Unidos, CAIR (lobby musulmán ligado a los Hermanos Musulmanes) recibió a William W. Baker, un neonazi.

11.  En 2004, el mismo neonazi invitado por CAIR en Estados Unidos asistió a una conferencia islámica en Canadá.

12. En 2009, en Oslo, la manifestación antisemita más grande de la historia de Noruega, se llevó a cabo (con todos sus participantes siendo musulmanes).

13.Más recientemente, en principios de este año, en Reino Unido se canceló un evento con anfitriones musulmanes moderados donde se conmemoraría a los musulmanes que ocultaron judíos en Albania durante la Segunda Guerra Mundial por presiones radicales.

14.El aumento del antisemitismo contra comunidades judías en Europa y América del Norte se debe principalmente a la inmigración musulmana.No sería muy atrevido decir, que los neonazis deberían convertirse al islam, de cualquier forma, podrían decir aberraciones antisemitas y quien los señale, será acusado de racista.


Referencias:https://books.google.com.mx/books?id=8JiqNpE-Lz4C&pg=PA31&dq =nazi+palestine+%22no+more+mister%22&hl=en&ei=vhgiTs7MKOjciAKz843RAw&sa=X&oi=book_result&ct=book-preview-link&redir_esc=y#v=onepage&q=mein%20kampf&f=falsehttps://www.gatestoneinstitute.org/13712/uk-holocaust-exhibit-muslimshttp://es.danielpipes.org/1434/islamistas-canadienses-presentan-a-un-neo-nazihttp://es.danielpipes.org/1516/a-harvard-le-encanta-la-jihadhttp://aryanism.net/politics/foundations-of-the-true-left/western-civilization-must-die/http://es.danielpipes.org/blog/2004/03/cair-promociona-neonazihttps://www.middleeasteye.net/opinion/why-irans-khamenei-resorts-holocaust-denialhttp://threewayfight.blogspot.com/2007/01/aryan-jihad-new-directions-for-aryan.htmlhttp://english.alarabiya.net/en/features/2018/06/27/ANALYSIS-The-Nazi-roots-of-Muslim-Brotherhood.htmlhttps://www.abc.es/historia/abci-malditos-bastardos-nazis-letales-paracaidistas-musulmanes-hitler-201902120115_noticia.htmlhttps://www.meforum.org/7260/islam-and-nazi-germany-warhttps://www.tabletmag.com/jewish-arts-and-culture/books/187128/nazi-romance-with-islamhttps://www.meforum.org/4814/nazis-islamists-and-the-making-of-the-modernhttps://www.meforum.org/3434/armenian-genocide-hitlerhttps://www.timesofisrael.com/topic/muslim-anti-semitism-in-europe/http://es.danielpipes.org/4732/donde-pervive-la-gran-mentira-nazi